Qué semejanzas tienen los mejores hoteles y restaurantes

La limpieza, seguridad, internet, camas cómodas, calidad del baño, atención telefónica, iluminación, olores, comida, registro de entrada/salida… son ciertos aspectos que un establecimiento hotelero debe cuidar para ofrecer a sus huéspedes la mejor experiencia hotelera.

Puesto que la funcionalidad primordial del hotel es dar servicio de alojamiento a sus clientes, va a ser fundamental que la cama y la habitación cumplan con unos niveles mínimos de calidad que garanticen su reposo.

Respecto a la iluminación, es curioso como la mayoría de los hoteles no ofrecen una iluminación conveniente en las habitaciones del hotel, ni en los baños ni en las lámparas al lado de la cama. Esto es una molestia para los huéspedes normalmente que debe ser tenida en cuenta, en tanto que una mejor iluminación ayudará a prosperar la impresión general del visitante y además de esto, dará una mayor sensación de seguridad.

Los establecimientos hoteleros, ya se trate de una posada o bien un resort, necesitan sostener los más altos estándares de limpieza, ofertando espacios públicos limpios, (baños, dormitorios y zonas comunes). Si bien es una iniciativa esencial, el reciclaje no debe dar paso a una falta de higiene.

Todos los huéspedes deben contar con agua potable y clara. Es importante que se facilite al visitante una ducha con agua corriente caliente, con presión continua y suficiente.

En función del nivel de servicio del hotel, cambiará la disponibilidad de puntos de venta de alimentos y bebidas. Sin embargo, sería recomendable cubrir ciertas necesidades mínimas como un desayuno caliente. Aun los hoteles más económicos pueden estar adecuadamente situados al lado de un restaurante que abra todo el día, que pueda atender a los huéspedes del hotel.

Independientemente del nivel del hotel, es importante que se pueda ofrecer una atención cuidada que ayude al huésped a sentirse cómodo y en confianza desde su llegada hasta su salida del hotel.

Además de los huéspedes del buscar trabajo hosteleria hotel, el restaurante del hotel debe lograr distinguirse como algo único y superior para atraer una audiencia importante que no se debe olvidar: los locales. Las personas que viven en la urbe donde se sitúa el hotel deben conocer el restaurante y estar atraídos por la idea de visitarlo con independencia de que no sean huéspedes del hotel. Cada urbe es única. Cada hotel tiene un nicho de mercado. No hay un solo concepto de restaurante que tenga éxito en todas y cada una partes. No hay que imitar el menú de un restaurante mediocre o bien cadena de restaurantes, hay que descubrir lo que esa urbe precisa y no se está ofreciendo, y que además, complementa de manera perfecta el hotel y sus clientes.